Peste Porcina Clásica

La Peste Porcina Clásica en porcinos (PPC) es una enfermedad de origen viral altamente contagiosa que afecta a los cerdos. Algunas cuestiones que consideramos fundamentales para una mejor comprensión de la enfermedad en cuanto a su diagnóstico y control en relación a la realidad de que somos país LIBRE DE PPC.

1.- El virus de la PPC (VPPC) junto al de la Diarrea Viral Bovina (VDVB) y el virus de la enfermedad del Border (VEB), pertenecen al género Pestivirus de la familia Flaviviridae. Los tres pestivirus comparten determinantes antigénicos, lo que constituye un problema para el diagnóstico, ya sea serológico o de identificación del virus, agravado por el hecho que el VDVB puede infectar al cerdo y está ampliamente difundido en nuestro país.

2.- Si bien no existen diferencias en serotipos, existen distintos biotipos y genotipos que son determinantes de la presentación de cepas de alta, moderada y baja patogenicidad, lo que hace que la enfermedad pueda presentarse en forma aguda, subaguda, crónica o atípica.

3.- Estas formas clínicas de presentación hacen que los hallazgos patológicos y epidemiológicos varíen, por lo que tienen implicancias en el diagnóstico de campo.

 

Consideraciones genómicas del Virus

La PPC es producida por un virus envuelto RNA que mide alrededor de 30 nm. y posee una envoltura de 40-50 nm. de diámetro. En su genoma esta codificada la secuencia de aminoácidos responsables de producir, entre otras, las 3 glicoproteínas (gp) de la envoltura del virus, llamadas El, E2 y Erns.

La gp E2 y la gp Erns son capaces de producir anticuerpos (Ac) neutralizantes. Pero la gp E2 ha sido la más estudiada fundamentalmente por: a) su gran capacidad de producir anticuerpos neutralizantes contra el virus y b) por permitir la diferenciación de las cepas de PPC de otros Pestivirus y de cepas vacunales, puesto que posee 4 epitopes, llamados dominios antigénicos A, B, C y D. A su vez el dominio A se divide en 3 subdominios A l, A2 y A3. Anticuerpos contra el subdominio Al y los dominio B y C son capaces de neutralizar el VPPC. Los subdominios Al y A2 se conservan en más de 90 cepas de VPPC, mientras que el  subdominio A3 y los dominio B, C y D no se conservan. Todo ello permite entender los diferentes kit de  diagnóstico y vacunas usadas en la actualidad en otros países.

La gp Erns estaría ligada a la patogénesis del virus y sería la responsable de la especificidad de especie y de la adhesión a la célula. Su función de Rnasa se expresa por diferentes acciones biológicas como neurotoxicidad e inmunosupresión, debido a que favorece la apoptosis (autodestrucción de la célula) de linfocitos por inhibición de la síntesis de proteína. Su actividad Rnasa es de gran importancia en la replicación del virus y responsable en la persistencia en el huésped natural (característica no citopática), puesto que se ha demostrado que cuando en el genoma muta en esa porción se produce efecto citopático en las células.

Se han desarrollado Ac monoclonales (AcM) que reaccionan contra estas proteínas estructurales y que permiten discriminar entre cepas del VPPC, de cepas de VDVB o cepas de VPPC vacunal.

Consideraciones generales del virus

El virus se puede replicar en cultivo de células de riñón porcino y también en células no porcinas tanto en cultivos primarios como de líneas. La replicación se efectúa en el citoplasma y no produce efecto citopático. El VPPC es estable a ph entre 5 a 10, por debajo o por encima de estos valores se destruye rápidamente su poder infectante. La inactivación del virus por tratamientos físicos depende del medio que contenga al virus: en fluidos de cultivo celular se logra con 10 minutos a 60º C, en sangre desfibrinada durante 30′ a 68 ºC. Los solventes como éter, cloroformo lo inactivan rápidamente al igual que el OHNA al 2%, que es el de elección.

En jamón ahumado y salado el virus sobrevive por encima de los 6 meses y como mínimo 3 meses en tocino y embutidos. El virus puede vivir varios meses si la carne es refrigerada y varios años si se la mantiene en el freezer.

Epidemiología

El cerdo doméstico y silvestre son los únicos huéspedes naturales para el VPPC. Los cerdos infectados son la fuente más importante de virus y fuera del individuo el virus puede sobrevivir por períodos prolongados de tiempo. La presencia del virus en cerdos silvestres o jabalíes es considerada la principal fuente de reinfección de piaras domésticas libres de enfermedad.

La diseminación del virus ocurre principalmente de cerdo infectado a cerdo susceptible a través del contacto directo. El cerdo infectado comienza a excretar virus 3 días pos infección por boca, nariz, secreciones lagrimales, heces y orina. Si la cepa es virulenta la eliminación de virus puede durar de 10-20 días. Cuando un lechón ha tenido una infección prenatal con una cepa de baja virulencia, la eliminación de virus puede ser en forma intermitente una vez que nace vivo y hasta que se produzca la muerte.

Cuando la infección es crónica, la excreción viral puede ser contínua o intermitente. Además de los cerdos, los vehículos que transportan animales o alimento que están contaminados son una forma común de introducir la enfermedad.

Otras formas de transmisión pueden ser a través de vectores mecánicos, el veterinario, personal de la granja y su vestimenta, material quirúrgico, de inseminación artificial de la cerda, las instalaciones mal desinfectadas donde se concentran gran cantidad de animales como ferias, entre otros.

Los cerdos pueden infectarse cuando son alimentados con animales muertos contaminados o con restos de comidas que no han sido bien cocidos, situación que puede ocurrir por desechos de comidas de puertos o aeropuertos. Es poco probable que ocurra la transmisión por aire de granja a granja.  Otra situación de gran consideración epidemiológica esta relacionada a la densidad poblacional. Se ha notado que la diseminación de la enfermedad es favorecida por la alta concentración, así como dentro de un mismo establecimiento, la densidad poblacional juega un rol muy importante en la prevalencia de la misma.

La PPC, también llamada Hog Cholera o Classical Swine Fever, se encuentra difundida mundialmente, aunque algunos países como: Australia, Canadá, Gran Bretaña, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Irlanda, Islandia, países escandinavos y la Unión Europea ya están libres de la enfermedad. Pero en varios países de la Unión Europea ocurren casos en cerdos domésticos a partir de jabalíes y por el comercio entre países.

Patogenia

El VPPC puede ingresar por vía oronasal, ojos, heridas en piel, mucosa genital o por inoculación. Una vez ingresado se dirige a las tonsilas y se replica en las células epiteliales de las criptas. Luego pasa a través de los vasos linfáticos a los nódulos linfáticos regionales. Allí se vuelve a replicar pasando a circulación sanguínea y diseminándose por todo el cuerpo llega a músculo, glándulas salivales, intestino, riñones, médula ósea, bazo y linfonódulos viscerales. Si se trata de una cepa virulenta, en general, este mecanismo puede tardar de 5-6 días.

El virus se multiplica en endotelios vasculares y en células de la serie blanca, casi un 90% en linfocitos, produciendo hipertermia y leucopenia, especialmente linfopenia. Las lesiones observadas en cuadros agudos son hemorragias múltiples por degeneración y necrosis de las células endoteliales de los vasos sanguíneos junto a una severa trombocitopenia y disturbios en la síntesis de fibrinógeno.

Reacciones inflamatorias catarrales, fibrinosas y hemorrágicas suelen observarse en tracto respiratorio, digestivo y urogenital. En riñón se observan hemorragias petequiales que pueden llegar a equimosis. La lesión característica, cuando aparece es el infarto periférico de bazo. Al infectarse una cerda preñada con una cepa de moderada o baja virulencia puede pasar inadvertida y reponerse, pero el virus puede atravesar la placenta e infectar la camada.

Si la infección se produce antes de los 60 días pueden nacer lechones inmunotolerantes, es decir que no reconocen como extraño al VPPC, por lo tanto no hay anticuerpos contra éste. Esta infección congénita puede llevar al nacimiento de lechones muertos o débiles, aunque pueden nacer sanos y constituir una importante fuente de difusión del virus por estar persistentemente infectados.

Si la cerda preñada se recupera, ésta permanece con el virus en su útero por lo que se la llama “Síndrome de la cerda portadora”, eliminando gran cantidad de virus al parto y con el nacimiento de lechones infectados. En infecciones persistentes, generalmente producidas por cepas de baja virulencia, se pueden presentar dos formas de persistencia del VPPC: crónica y atípica.

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En el cuadro crónico el comienzo es similar al agudo, pero el virus se disemina más lentamente y la cantidad de virus en sangre y órganos suele ser menor. Cuando progresa el cuadro clínico el título de virus en sangre se mantiene bajo o ausente y el antígeno viral se limita a células epiteliales de tonsilas, glándulas salivales, íleon y riñones.

En el cuadro atípico la enfermedad cursa de manera inaparente, pueden pasar varios meses desde el primer contacto con el virus hasta que se desarrolle la enfermedad. La infección se produce por cepas de baja virulencia durante la vida fetal. El antígeno del VPPC se encuentra ampliamente diseminado en tejidos epiteliales, linfoides y reticuloendoteliales.

Signos clínicos y lesiones post mortem

El cuadro clínico que suele observarse en PPC es muy variable porque depende de la virulencia de la cepa actuante, de la edad y del estado de salud de los animales. La PPC afecta tanto animales adultos como a lechones, pero en los adultos los signos son menos severos y pueden sobrevivir más tiempo. Cuando la cepa VPPC es virulenta produce cuadros agudos.

Los cerdos presentan fiebre (41-42 ºC), inapetencia, se amontonan en una esquina del corral y caminan desganados. Pueden presentar constipación seguido de un cuadro de diarrea profusa, severa y amarillento-grisácea, pueden presentar vómitos. Pueden tener secreciones en los ojos asociados a conjuntivitis. Los animales presentan leucopenia, en especial linfopenia. Cuando la enfermedad está avanzada, aparecen signos nerviosos con debilitamiento de las patas traseras, tienen andar vacilante con un bamboleo del tren posterior, puede haber paraplejía posterior, parálisis y postración final. Algunos cerdos pueden presentar convulsiones horas antes de morir. Junto a la fiebre suele aparecer hiperemia en piel.

Una coloración cianótica en hocico, orejas y miembros suele aparecer en estado avanzado de la enfermedad. Los animales mueren 10-20 días después de la infección. Si el cuadro es subagudo presenta signos menos severos de enfermedad, se recuperan o mueren alrededor de los 30 días.

Los animales que se recuperan de cuadros agudos o subagudos pueden seroconvertir y permanecer con anticuerpos contra el VPPC. Cuando la cepa actuante es de moderada a baja virulencia, los animales comienzan con anorexia, depresión, fiebre moderada, permanecen con estupidez y apatía. La muerte puede ocurrir luego de 10 a 20 días o de unas semanas, o se recuperan aunque persiste la leucopenia hasta llegar a un estado de exacerbación de los mismos signos y mueren.

Son animales que están retrasados, con lesiones en piel, suelen pararse con el lomo arqueado y eliminan virus hasta que mueren. En el cuadro inaparente, producido por infección congénita, después que han pasado algunos meses de la exposición al virus, los cerdos desarrollan una leve depresión, anorexia, conjuntivitis, dermatitis, diarrea y problemas locomotores que llevan a parálisis posterior.

Si la infección es en hembras gestantes pueden observarse abortos, momificación fetal, malformaciones, lechones nacidos muertos, nacimientos de camadas débiles con temblores o pueden nacer sanos pero infectados. Pueden presentar hemorragias en piel con alta mortalidad neonatal, sin embargo, muchos pueden recuperarse.

Lesiones post mortem fundamentales

En cuadros agudos se observan hemorragias en piel, subcutáneo, serosas, riñón, corazón, vejiga, nódulos linfáticos e infarto en bazo. En cuadros subagudos y crónico las lesiones son menos específicas pero pueden observarse úlceras en botón en la mucosa del tracto gastrointestinal e infartos blancos en bazo.

Prevención

Argentina es país libre de PPC. Y la vacunación se encuentra PROHIBIDA. De todos modos, a continuación, se describirán las vacunas existentes. Existen distintas cepas vacunales ampliamente usadas en el mundo como la cepa C o China, GPE- y la  Thiverval. Todas ellas son altamente eficaces y seguras. Anteriormente se usaba en Argentina la cepa China que es una vacuna viva atenuada por pasajes seriados en conejos.

La cepa C se replica en tejido linfoide, especialmente en tonsila, y puede pasar la barrera placentaria pero no se han encontrado anormalidades en fetos infectados. La inmunidad conferida por esta vacuna comienza dentro de la primera semana pos vacunación y se mantiene por 2 o 3 años.

La vacuna protege contra la enfermedad y disminuye altamente la replicación viral de cepas virulentas frente a exposiciones al VPPC. Existen vacunas en las que el antígeno viral es la gp E2 porque es la porción capaz de producir Ac neutralizantes del VPPC. Esta gp E2 se la expresa en células de insectos usando como vector un báculovirus o el virus de la Enfermedad de Aujeszky lo que permite de esta forma poder diferenciar Ac vacunales de infección natural
y está siendo probada como vacuna para usarse en casos de presentación de brotes.

Diagnóstico

Debido a la gran variedad de signos clínicos y lesiones post mortem el diagnóstico de certeza se debe obtener por técnicas de laboratorio, ya sea por aislamiento del virus, detección de antígeno viral o por detección de anticuerpos específicos.

• Aislamiento viral

El virus puede ser aislado por inoculación en cultivo celular de células de riñón de porcino PK15 con un macerado al 2% de tonsila, ganglio y bazo de un cerdo sospechoso. Después de 24-72 horas, el cultivo es  examinado para ver el antígeno viral con test de inmuno-fluorescencia, porque no da efecto citopático. El aislamiento del virus es la técnica de elección internacional, por su alta sensibilidad.

• Detección del antígeno viral

El Test de Imnunofluorescencia Directa (TIFD) es un método rápido y confiable, que se realiza en cortes por congelación de tejido de tonsilas, bazo, ganglios linfáticos, riñón o porción distal del íleon. La muestra debe ser remitida al laboratorio de diagnóstico sin preservantes y refrigerada, no congelada.

Los cortes por crióstato son coloreados directamente con un conjugado de anticuerpos policlonal del VPPC con otiocianato de fluoresceína. El tejido tonsilar es el de elección para realizar esta técnica, porque es el primero que afecta el virus, independiente de la vía de entrada. En cuadros subagudos o crónicos el íleon es frecuentemente positivo a esta técnica. El TIFD utiliza anticuerpos policlonales que provienen de gammaglobulinas de sueros hiperinmunes anti VPPC de cerdos. Estos anticuerpos no permiten diferenciar cepas de campo, cepas vacunales ni tampoco si provienen del VDVB o del VEB.

Cerdos vacunados con cepas vivas modificadas pueden dar resultados falsos positivos al TIF hasta 2 semanas después de la vacunación. Para poder diferenciar estas cepas se puede utilizar el Test de Inmunoperoxidasa (TIP)
que emplea 2 anticuerpos monoclonales específicos para el VPPC. Uno de los AcM reconoce todas las cepas de campo y no reconoce la cepa vacunal y el otro AcM reconoce todas las cepas de campo y la cepa vacunal. Estos AcM no reconocen al VDVB y al VEB. Estas técnicas se realizan tanto en cortes por crióstato como en tejidos fijados y parafinados.

También se ha desarrollado un ELISA de antígeno para el VPPC, que capta el antígeno gp Erns de la envoltura viral. Se puede realizar con leucocitos de sangre periférica, sangre entera o muestras de tejido. La especificidad es del 100% cuando se realiza en leucocitos y disminuye al 80% si se realiza en sangre entera. No da reacción cruzada con los otros pestivirus.

La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) se realiza para detectar ADN en muestras de tejido como así también para estudios genómicos de las cepas obtenidas.

• Detección de Anticuerpos

Se utiliza fundamentalmente cuando no se vacuna, porque hasta el presente las técnicas no diferencian anticuerpos de campo de los vacunales cuando se utilizan cepas vacunales vivas. La técnica de ELISA detecta los anticuerpos luego de las 2-3 semanas post infección. Si bien la de referencia internacional es la seroneutralización, la técnica más utilizada para muestreos serológicos es la de ELISA.

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