Eficiencia de rebaños en la porcicultura

La eficiencia productiva de un rebaño de cerdos puede estimarse a través de dos índices básicos: el Índice de Utilización o de Extracción Anual (IUAR) y el Indice de Conversión del Rebaño (ICR). Estos valores reflejan de manera global la situación productiva, y su aplicación permite la identificación de dificultades y el hallazgo ele soluciones adecuadas. Son en este sentido muy útiles para la realización de diagnósticos; constituyen por otra parte, la base de la planificación de un establecimiento, permitiendo determinar las necesidades de los distintos insumos y programar las ventas.

Indice de utilización anual del rebaño en la porcicultura

El IUAR relaciona el número de animales vendidos por año, con la población promedio en ese mismo período, según la fórmula: Como se observa en la fórmula, el índice expresa un porcentaje que refleja la rotación de ventas anual respecto a la existencia. Un valor de 150% indica, por ejemplo, que se han vendido 150 animales en el año respecto a una población de 100. El índice tiene variada utilización en producción animal, permitiendo:

– Comparar eficiencias productivas de diferentes países y establecimientos.

– Diagnosticar una situación productiva ciada mediante la comparación del índice real con el surgido del cálculo de uno potencial logrado en una situación óptima de aprovechamiento de los mismos recursos.

– Fijar objetivos a lograr por año en la rotación del rebaño.

– Comparar resultados anual es dentro de un mismo establecimiento y / o las variaciones estacionales que se produzcan.

El valor del índice está influenciado por:

  • El sistema y objetivo de producción
  • El número de animales logrados por hembra de rebaño.
  • La edad y peso de los anima l es a la venta.
  • El número de verracos empleados.

Variación del IUAR con el sistema y el objetivo de producción

L os diferentes sistemas de producción que, como vimos, se clasifican en extensivos, mixtos, intensivos confinados, pastoril de crianza intensiva y de subsistencia, presentan diferentes grados de eficiencia y, en consecuencia, valores de IUAR.

La existencia de explotaciones mixtas e intensivas (confinadas o pastoriles) se justifica por lograr mejores eficiencias productivas global es que las extensivas o de subsistencia, y a que la aplicación de niveles tecnológicos superiores origina un Mayor número de animales  logrados por madre, una mortalidad menor y una mejor velocidad de crecimiento.

También se vio anteriormente, que los objetivos básicos de un establecimiento porcino bajo cualquier sistema de producción son dos: cría y engorde (invernada); a su vez, dentro del primero se pueden diferenciar el criadero de ciclo completo (venta de capones), la producción de cachorros para inverne, lechones para consumo y la comercialización de reproductores.

Dentro de un mismo sistema de producción, el inverne logra mayores valores de IUAR que la cría por no contar con la participación de las etapas reproductivas. A su vez, cuanto más temprana es la venta de los animales (lechones vs. cachorros capones) menor es la existencia promedio (denominador de la fórmula) y mayor, en consecuencia, el valor del IUAR.

Dado que en los sistemas de producción suelen aplicarse diferentes organizaciones de la reproducción, sean éstas escalonadas (sistemas mixtos e intensivos) o estacionales (extensivos y de subsistencia), la existencia de animales puede permanecer más o menos constante a lo largo del año o sufrir grandes variaciones.

Variación del IUAR con el número de animales logrados por hem­bra de rebaño

 Los reproductores representan un número importante dentro del total del rebaño y no se comercializan salvo cuando son reemplazados por cualquier motivo. Por ello deben constituir una menor proporción. Las hembras son el grupo más numeroso dentro de los reproductores, de allí que hagan variar notablemente el IUAR.

El número de animales logrados por hembra depende de los siguientes factores:

– Raza y edad de las hembras.

– Selección del plantel materno.

– Período de lactación empleado.

– Intervalo destete-nuevo servicio.

– Instalaciones y otras comodidades con que se cuente.

-Aplicación de las medidas sanitarias preventivas.

– Número de partos por hembra/año

Interesa en el presente punto destacar las diferencias en los valores del IUAR que se manifiestan cuando se aplican diferentes períodos de lactación, porque Se logran distintos intervalos de destete-nuevo servicio y como consecuencia, se llega a obtener un número de partos/hembra/año, variables. En el Cuadro 1 figuran ejemplos de aplicación de diferentes períodos de lactación y el número de partos que en esos casos es posible obtener.

Cuadro l. Períodos de lactación, intervalos destete-nuevo servicio y números teóricos de partos/hembra/año

Períodos de lactación

empleados (días)

Interv. destete-nuevo

servicio (días)”

Número teórico ele

partos/hembra/año

0 21 2,7
7-20 8-13 2,7-2,6
21 8 2,6
22-24 5-10 2,5-2,3
56-63 3-5 2,1-2,0

“Se refiere a los días necesarios para producir el primer celo que origine el 85% de preñez Como se observa en el Cuadro 1, al disminuir el período de lactación se aumentan los partos logrados por hembra/año. Ello se refleja en el mejoramiento del índice, ya que con el mismo número de existencia ele madres se logra mayor cantidad de animales para la venta.

Es necesario aclarar que el número de partos por año no es una función di­recta del período de lactación, debido a la complejidad del fenómeno biológico y a las características reproductivas de la especie que afectan al período de destete nuevo servicio. Por otra parte, la mayor frecuencia entre partos hace disminuir el número de lechones nacidos como se observa en el Cuadro 2.

Cuadro 2. Variación del número de lechones logrados con el período de lactación de la parición anterior

Período de

lactación (días)

Número de lechones

logrados por parto

Número de lechones

logrados por hembra/año

11 9,0 23,7
21 9,3 23,2
35 9,5 21,9
56 9,5 19,5

Variación del IUAR con la edad y el peso de los animales a la faena

A medida que aumentan la edad y el peso de los animales al momento de la faena, disminuye el valor del IUAR. Así, es dable esperar que un establecimiento productor de lechones presente un índice mayor que uno de capones o reproductores. Un ejemplo se observa en el Cuadro 3 que refleja los diferentes IUAR de establecimientos de cría bajo el mismo sistema de producción (mixto) y similar nivel tecnológico, pero dedicados a diferentes objetivos de venta (lechones, cachorros y capones) Cuadro 3. Variación del IUAR con el objetivo de venta

Objetivo de venta IUAR (%)
Lechones 392,4
Cachorros 230,4
Capones 162,9

Se han considerado rebaños de 60 madres en producción, 60 días de lactación, períodos de recría y de terminación de 2 meses cada uno En el inverne, al alargarse la duración del período de engorde, produce como consecuencia una disminución del IUAR. Ejemplo de ello se muestra en el  Cuadro 4.

Cuadro 4. Variación del IUAR con la duración del engorde

Duración del engorde IUAR (%)
2 600
3 400
4 300
5 240
6 200

Variación del IUAR con. el número ele verracos empleados

Este factor tiene una pequeña importancia sobre el valor del IUAR logrado ya que los verracos constituyen una baja proporción del número total de animales de un rebaño, pero su cálculo correcto índice notablemente sobre:

– El porcentaje de preñez logrado

– El número de lechones por parto

– La utilización y vida reproductiva de los machos

– El número de machos necesarios para un  rebaño depende de:

– Edad de verracos

– Número de saltos por hembra en celo

– Sistema de servicio empleado

– Sistema de destete

– Sistema de parición

– Fertilidad de las madres ·

– Renovación de los machos

– Número de hembras del rebaño

Indice de conversión del rebaño

Este índice relaciona la cantidad de alimento consumido por el rebaño con la producción de kilos vivos, según la fórmula:

Es un índice de gran interés económico, ya que la alimentación puede llegar a constituir el 70 a 80% del gasto total. No debe confundirse el Índice de Conversión del Rebaño (ICR) con el Índice de Conversión Individual (ICI); el primero constituye una información global del establecimiento y el segundo una información particular del animal o reproductor en prueba.

El ICI se emplea dentro de un esquema de selección con el objeto de identificar a los animales que se destacan por su capacidad de transformación de alimentos en carne; el ICR se determina con una finalidad claramente económica y está conformado por el consumo de los reproductores, el de los animales que no se venden por cualquier razón (muerte, reemplazo, etc.) y el de los propios capones en sus diferentes etapas de crianza.

La conversión del rebaño puede variar entre límites amplios, normalmente entre 3,2 y 8 a 1; el promedio de nuestro país puede considerarse de 8 a l. El ICR está influenciado por los mismos factores que afectan el IUAR, es decir

– Sistema de producción empleado

– Número de animales logrados por hembra de rebaño

– Edad y peso de los animales a la venta

– Tipo de alimento empleado

Variación del ICR con el sistema de producción empleado

Los ICR obtenibles en explotaciones intensivas deben ser menores que los de las extensivas, las mixtas se encontrarán en una situación intermedia entre las anteriores; las razones de ello están relacionadas con las diferencias de calidad en las raciones empleadas y con las pérdidas de alimento que se producen, así como con las mayores tasas reproductivas y menor mortalidad en las explotaciones intensivas.

Las raciones empleadas en los sistemas intensivos de crianza deben ser perfectamente balanceadas, de acuerdo a las necesidades nutricionales de las diferentes etapas; ellos hacen que sean de alto valor biológico y que sus nutrientes constitutivos sean aprovechados en gran proporción de acuerdo a su digestibilidad. El uso de alimentos desequilibrados en su composición, comunes en los sistemas de crianza extensivos, provocan alteraciones en las respuestas reproductiva y de crecimiento de los animales, así como desaprovechamiento de los principales nutrientes (energía y proteína).

El empleo de comederos en número y dimensiones adecuados, el control de las raciones que se suministran y  la aplicación de sistemas restringidos de alimentación, provocan la disminución del ICR; este manejo es más factible de aplicar en la crianza intensiva que en la extensiva.

El empleo de pastos, especialmente leguminosas, hace disminuir la cantidad de ración necesaria para la producción de kilos vivos por parte del rebaño, esto se aprovecha en el sistema pastoril de crianza intensiva. 

Variación del ICR con el número de animales logrados por hembra de rebaño

El consumo de los reproductores puede representar del 12 al 24% del consumo total del rebaño en el caso de la producción de capones; por eso se trata de minimizarlo en lo posible, mejorando la eficiencia reproductiva, disminuyendo la mortalidad y mejorando el crecimiento de los animales destinados a la venta.

En el Cuadro 6 se ejemplifican dos casos en los que la respuesta de los animales en crecimiento es la misma, pero se ha variado la eficiencia reproductiva y la tasa de mortalidad, resultando una diferencia apreciable en los valores del ICR obtenidos.

Cuadro 6. Composición del consumo de capones de 110 kg de peso vivo, originados en rebaños de semejante respuesta ele crecimiento, pero con diferente eficiencia reproductiva y tasa ele mortalidad

Información básica Casos
1 2
Período de lactación (días) 28 60
Número de partos por hembra x año 2,5 2
Número de lechones por hembra x año 20 10
Consumo correspondiente por cada capón y etapa (kg):

 

Hembras secas y en gestación 30 48
Padrillos 2 2
Hembras en lactación                   17 17
Ración de iniciación (hasta 20 kg de peso vivo ) 25 25
Ración de crecimiento-terminación

(de 20 a 90 kg ele peso vivo)

315 315
Total consumido 389 450
Conversión 3,54:1 4,09:1

 Variación del ICR con la edad y el peso a la venta

Una explotación porcina puede presentar cuatro objetivos de producción diferentes que a su vez ofrecen numerosas posibilidades de combinación. Los productos básicos son:  lechones, cachorros, capones y reproductores; la obtención de cada uno de ellos provoca diferencias en el valor del ICR.

A un mismo nivel tecnológico, la venta de lechones origina una conversión de rebaño más ineficiente que la de capones o reproductores; ello es así porque el con­ sumo de los reproductores es el mismo en cualquiera de los casos, pero debe ser prorrateado en un menor número de kg producidos. El ejemplo correspondiente se encuentra en el Cuadro 7.

Cuadro 7. Conversiones de dos rebaños de similar nivel tecnológico, pero de diferentes objetivos de producción (lechones y capones)

Información básica Casos
1 2
Período de lactación (días) 45 60
Número de partos por hembra/año 2,2 2
Lechones logrados por hembra/año 15,6 14
Consumo correspondiente a cada animal

comercializado, por etapa

(kg):

Gestación  y secas 34 34
Padrillos 2 2
Hembras en lactación 32 43
Ración de iniciación 20 25
Ración de crecimiento-terminación

 

—— 315
Peso de venta (kg) 15 110
Total, consumo (kg) 104 419
Conversión 5,8:1 3,8:1

 

Las diferencias en el nivel tecnológico que hacen que los animales lleguen en edades diferentes al mismo peso de comercialización, también hacen variar el ICR. Cuanto más joven se comercializa un animal de un peso determinado, menor es el valor del índice, ya que disminuye el consumo de mantenimiento, un ejemplo se encuentra en el Cuadro 8

Variación del ICR con el tipo de alimento empleado

El empleo de raciones formuladas con alimentos concentrados, de mayor digestibilidad y valor biológico, permitirá lograr índices de conversión menores.

Por el contrario, si se utilizan raciones compuestas por alimentos diluidos como, por ejemplo, el suero ele queso, raíces y tubérculos, henos o pastos, se producirá un empeoramiento de este índice al considerar los alimentos tal como se dan.

Una forma de hacer comparables estas raciones con otras menos diluidas, es expresarlas en materia seca. En el Cuadro 9 se encuentran los índices de conversión logrados con diferentes raciones, en distintos establecimientos y objetivos de producción. Se muestra

además, la mejora del índice de conversión con raciones de mayor concentración

energética, por ejemplo, suplementando con grasa.

 

Cuadro 8. Conversiones de dos rebaños productores de capones que presentan diferentes eficiencias en el crecimiento

 

Información básica                                     Casos
      1 2
Período de lactación (días) 60 60
Número de partos por hembra/año 2 2
Lechones logrados por hembra/año 14 14
Edad de los animales a los 110 kg de

peso vivo (días)

180 240
Consumo correspondiente a cada animal

comercializado por etapa (kg)

Hembras secas y gestación 34 34
Padrillos 2 2
Hembras en lactación 43 43
Ración de iniciación 25 25
Ración de recría-terminación 315 468
Total consumido 419 572
Conversión 3,8:1 5,2:1

 

Cuadro 9. Valores de JCR de establecimientos con distintos alimentos  y objetivos de producción.

 

Establecimiento                        ICR
l. Criadero productor de cachorros (base suero) 2,72 (considera solo el grano consumido)
2. Invernadero en base a pan lacteado de desecho 6,92
3. Invernadero: suero de queso y grano 9,02
4. Criadero de ciclo completo ración balanceada 4,08
5. Criadero de ciclo completo ración balanceada y pasto 3,48
6. Invernadero con ración balanceada

y adición de 3% de grasa

 

3,30
7. invernadero con ración balanceada y adición de 9% de grasa 2,92

 

  1. EJEMPLOS DE CALCULOS DEL IUAR Y DEL ICR

Cuando los establecimientos cuenten con registros confiables, ambos índices se podrán determinar; en caso contrario será necesario estimar cada uno de los factores que permitan realizar los correspondientes cálculos

  1. Sistemas de producción mixtos e intensivos

Supongamos un criadero de 90 madres en reproducción, con un período de

lactación de 60 días, servicio controlado o a mano, el porcentaje de hembras preñadas al primer servicio es del 90%, el destete quincenal y la renovación de padrillos del 25% anual.

Inicialmente se procede a calcular el número de partos por hembra reproductiva por año. Para ello se suma el período de lactación (60 días), con el de gestación (114 días) y el intervalo destete-nuevo servicio (5 días), lo que da un total de 179 días; al dividir los 365 días del año por el valor anterior, se llega a dos pariciones por hembra reproductiva por año o lo que es lo mismo 1,8 pariciones por hembra de rebaño por año.

Dado que se dispone de 81 hembras reproductivas (o 90 hembras totales) de 2 partos por hembra (ó 1,8 efectivos), es que en un mes cualquiera deberán parir 13,5 madres por mes, según el cálculo:

 

=

Puesto que el período de lactación es de 2 meses, en un momento cualquiera

del año deberá haber 27 hembras lactantes y 63 gestantes y secas.

Por ser el destete quincenal las hembras destetadas deberán servirse por

ejemplo, en la segunda y cuarta semana del mes. El número total de hembras a servir para asegurar el número de partos programados será de 15 mensuales (13,5 hembras más 10% por fallas en la preñez posterior al primer servicio); es por ello que será necesario servir 8 hembras en un período quincenal y 7 en el otro.

Total, de verracos: 9, calculado de acuerdo a la necesidad del servicio y el empleo racional de los verracos.

Se considera, a los efectos del ejemplo, que en promedio las hembras paren 9 lechones y que los períodos de recría  y terminación duran 2 meses cada uno.

Al realizar el cálculo de la población sin tener en cuenta mortalidades por etapa, criterio que debe seguirse cuando se dimensionan instalaciones, se tendría la siguiente constitución del rebaño

Madres secas  y gestantes  63

Madres paridas                       27

Lechones                               243

Cachorros                              243

Capones                                 243

Verracos                                9

——

Total rebaño                           828

 

La existencia real estará disminuida por la mortalidad (que puede considerarse del 10% en lechones, 3o/c en cachorros y 1 % en capones)

Madres secas  y gestantes  63

Madres paridas                       27

Lechones                               219

Cachorros                              212

Capones                                 210

Verracos                                9

——

Total rebaño                           740

No se adjudica mortalidad a los reproductores, ya que en esas etapas es prácticamente despreciable.

La venta mensual será de 105 capones (ya que la etapa dura 2 meses) y el

IUAR surge de la fórmula.

= 170, 3%

Para calcular el ICR se emplean los consumos previstos por etapa que se encuentran en el Cuadro 10.

Cuadro 10. Consumo previsto por etapa

 Producción Requerimientos en kg de ración seca
Cerdas adultas gestantes 2,00
Cerdas jóvenes gestantes 2,00
Cerdas adultas lactantes

 

5,50
Cerdas jóvenes lactantes 5,00
Verracos jóvenes 2,50
Verracos adultos 2,00
Crecimiento, peso en

Kg

1—5 0,25
5—10 0,46
10—20 0,95
20—50 1,90
50–110 3,11

Fuente: NRC, 1973 y 1988.

 

En base al Cuadro 10 se ha elaborado el Cuadro 11 con la estimación del con­

sumo de la población estudiada.

 

Cuadro 11. Estimación del consumo de la población estudiada.

Etapa N° de animales Kg diario Kg mensuales Kg anuales
Cerdas jóvenes y adultas gestantes 63 126 3 780 45 360
Cerdas adultas lactantes 24 132 3 960 47 520
Cerdas jóvenes lactantes 3 15 450 5 400
Verracos jóvenes 2 5 150 1 800
Verracos adultos 7 14 420 5 040
Lechones” 219 153 4 599 55 188
Cachorros 212 403 12 090 145 080
Capones 210 653 19 593 235 116
Totales 740 1 501 45 042 540 504

El consumo de los lechones se estimó como intermedio entre 0,46 kg/cabeza por día y  0,95. Ello se  debe a que en un mismo momento coexisten animales nacidos en el mes y  otros, en el mes anterior.

El consumo anual previsto será, entonces, de 540 504 kg y la venta anual en peso vivo de 132 300 kg (105 capones. 105 kg/capón. 12 meses); el ICR se calcula por la fórmula:

= 4,08

En el caso anterior el 19,5’k del consumo total del rebaño, se debe a los reproductores; de allí la necesidad de mantener la máxima eficiencia en ese sector del rebaño si se desea llegar a ICR adecuados.

Veamos otro ejemplo de un criadero intensivo de 120 madres-totales, que presenta un porcentaje de preñez del 90% al primer servicio, el período de lactación es de 30 días, el destete semanal y el porcentaje de renovación de padrillos del 25%. El número de partos por hembra reproductiva por año será de 2,4 de acuerdo al cálculo:

En cambio el número de partos efectivos de las hembras totales será De 2,2

(es decir el 90% de 2,4). Por mes parirán. Entonces, 22 hembras (120 hembras. 2,2 partos/hembra  año/l2  meses/año) y habrá el mismo número de hembras lactantes, ya que el período de lactación es de 30 días.

Por ser destete semanal, habrá que servir un máximo de 6 hembras en ese

Período para completar las 24 necesarias (2,2 hembras+ 10%).

La constitución de machos es de 2 jóvenes, 2 adultos y 2 mayores, es decir un total de 6.

A efectos del cálculo se considera que las hembras paren 10 lechones, que

Hay un período post-destete (también llamado Recría 1) que dura un mes y que las etapas de cachorro y de capón demoran dos meses cada una.

Considerando una mortalidad por etapa del 10% en lechones, 2% en post-destete, 3% en cachorros y 1% en capones, se tendría la siguiente constitución del rebaño.

Madres secas  y gestantes  98

Madres paridas                       22

Lechones                               198

Cachorros                              194

Capones                                 376

Verracos                                6

——

Total rebaño                           1266

La venta mensual será de 186 cabezas y el IUAR surge de la formula

= 176,3 %

El consumo previsto para este rebaño, se encuentra en el cuadro 12

Cuadro 12. Consumo previsto para el rebaño en estudio

Etapas diario Consumo, kg mensual Anual
Cerdas jóvenes y adultas gestantes 196 5 880 70 560
Cerdas adultas lactantes 110 3 300 39 600
Cerdas jóvenes lactantes 10 300 3 600
Verracos jóvenes 5 150 1 800
Verracos adultos 8 240 2 880
Lechones 69 2 070 24 840
Cachorros 740 21 420 257 040
Capones 1 157 34 704 416 491
totales 2 269 68 068 816 811

\: El consumo de los lechones se estimó como intermedio entre las etapas 1-5 y de 5-10 kg.

La venta mensual será de 19 530 kg (186 capones. 105 kg/capón) y la anual de 234 360 kg, por lo que el ICR resulta de:

= 3,48

4.2. SISTEMAS EXTENSIVOS

– Ejemplo de cálculo del IUAR

En una explotación extensiva el cálculo del IUAR suele ser sólo aproximado

Por no contarse con los registros adecuados; por ello es necesario recurrir a apreciaciones de la situación real.

Con mucha frecuencia se cuenta únicamente con la existencia de reproductores y el número de lechones, cachorros y/o capones comercializados; en este caso

Deberá estimarse la constitución del rebaño para poder completar el cálculo.

A efectos de la ejemplificación de un cálculo se ha adoptado la siguiente información básica:

– Número de madres y cachorras  9

– Porcentaje de preñez                70

– Número de verracos                   2

– % de pérdidas: lechones            40

Cachorros         10

Capones           3-5

– Período de lactación (meses)  2 aprox.

– Número de lechones nacidos    6

– Número de lechones destetados   3,6

– Sistema de parición: estacional, en 2 grupos en los meses de marzo-abril Y septiembre-octubre.

– Edad a la venta (meses) 9

– Venta anual (cabezas} 36

De la elaboración de la información surge el Cuadro 13.

Cuadro 13 estimaciones de la existencia de un criadero extensivo de cerdos

Categoría E F M A M J J A S O N D
Hembras gest. Y secas 9 9 6 3 6 9 9 9 6 3 6 9
Verracos 2 2 2 2 2 2 2 2 2 2 2 2
Hembras paridas 3 6 3 3 6 3
Lechones 18 18 18 18
Cachorros 11

11

11

11

 

11

11 11

11

11

11

11

11

11

11

Capones 10 10

10

10

10

11

10

 

10

 

10

Existencia 33 33 50 67 60 43 33 33 50 67 60 43
Ventas 9 9 9 9

El cálculo de IUAR tendrá en cuenta la existencia promedio anual que será de aproximadamente 48 animales, por lo que

= 75%

  • Calculo de ICR

Existen diferentes razones que imposibilitan el cálculo de este índice en situaciones extensivas de crianza, entre ellas:

  • La falta de registros del o de los alimentos suministrados como alimento único (capones criados en corrales y lechones) o como suplementación de postura
  • La variación en el suministro, ya que este no se verifica en forma constante sino variando con la disponibilidad de los alimentos, sus precios y el valor relativo de los capones en el mercado respecto del precio de los alimentos