La vida productiva de una cerda en una explotación se ha ido modificando a través de los años, dada principalmente por la intensificación e incremento de tamaño de los hatos. Tradicionalmente se han utilizado el parámetro lechones destetados por hembra por año para establecer la eficiencia productiva tanto de la hembra como de la granja, del cual se espera se vaya incrementando sin tomar en cuenta otros parámetros que a su vez pueden ser afectados y en algunos casos negativamente.

En los años ochentas, se esperaba que una cerda produjera por lo menos 5 o 6 partos, una cerda fácilmente los tenia, pero hay que analizar cual era su situación reproductiva: En ese tiempo las cerdas, recibían su primer servicio a los 105 kg, poco más de 200 días de edad y un espesor se grasa dorsal superior a los 23 mm. Posteriormente a estas cerdas se les sometía al siguiente manejo: eran servidas, quedaban gestantes, estaban un periodo de lactancia de 21 a 28 días y entre los 3 a 7 días posteriores nuevamente las cerdas presentaban su estro y quedaban gestantes en la mayoría de los casos.

Al analizar la información de esa época se tiene que las cerdas aumentaban durante la gestación más de 30 kg y que el espesor de la grasa dorsal no disminuía debajo de 20 mm. El porcentaje de desechos de cerdas se centraba en cerdas de primer parto que no obtenían lo esperado al siguiente parto. Siendo esta la principal causa de desecho.

En la actualidad las cerdas están expuestas a otras circunstancias las cuales han provocado que en tiempo de vida productiva o longevidad se acorte, ya que las cerdas reciben su primer servicio con mayor peso (120 Kg en promedio) pero con un espesor de grasa dorsal menor, Whittemore en 1996 sugiere que las cerdas primerizas deben tener entre 14 a 25 mm de grasa dorsal (17mm en promedio) y la duración de la lactancia disminuyó entre los 14 a 18 días.

Definición de longevidad

El termino longevidad fue definido por Brisbane y Chesnais, 1996 como el tiempo de vida en el que la cerda produce un número de camadas o partos, otros sinónimos han sido utilizados como tiempo de vida habilidad para permanecer (Burnside et al.,1984), y tiempo de la vida productiva (Ducrocq,1987).

En el caso de las cerdas se espera que se tenga un porcentaje de desecho entre el 35 al 45% anual y que produzca 5 partos, considerando que los mejores partos son entre el tercero y el séptimo parto. De los anterior se considera que el mayor porcentaje de desechos ocurre en los dos primeros partos, lo cual económicamente en una granja es muy costoso.

Para lo cual Stalder et al., 2002, estimaron cual es el valor neto por cerda por parto cuando el número de lechones varía, siendo que si se tiene un promedio de 8.6 lechones, el valor neto por cerda siempre negativo (es decir, que la explotación pierde dinero en cada parto) sin importar el número de parto, no así, si el promedio de lechones se incrementa a 9.10 entonces a partir del quinto parto se observará una tendencia positiva (es decir, la explotación gana dinero a partir de este parto) al valor neto y si el promedio de lechones paridos vivos se incrementa a 11.60 a partir del segundo parto se observa una tendencia positiva.

También estimo el efecto del momento en el que la cerda es reemplazada donde varia el costo del momento de realizar la operación, para lo cual si el precio de la cerda primeriza es de 125 dólares y es desechada tempranamente el valor neto siempre es positivo, pero si precio aumenta a 150 dólares, el valor neto empieza a provocar un efecto negativo a partir del primer parto.

Dentro de las principales causa de desecho de cerdas se tiene en un estudio realizado por Mabry J, 2002: Problemas reproductivos 49.1%, problemas físicos 14.1%, edad 8.6 %, problemas agalactia 6.2%, pobre o deficiente producción 1.1%, por otra parte en este estudio establece que la edad de desecho en los últimos 10 años en granjas en Iowa, USA de 3.4 a 3.6 partos y que en 2000 y 2001 fue a los 4.0 partos y declino en el 2002 a 3.4 partos.

La pobre o deficiente productividad se ha relacionado con la vida productiva o longevidad de la cerda dentro de la explotación, ya que las ser desechada la cerda, hasta disminuye el promedio de edad de la cerda en la granja y eleva con ello los costos de producción. Siendo para lo cual que se considera que el porcentaje de cerdas que debe de tener una granja entre el tercer al sexto parto deberá ser de alrededor del 60%, del 30% para hembras entre el primer y segundo parto y el resto para hembras de 6 o más partos.

factores que afectan la longevidad  de la cerda en una explotación.

  • Edad del primer servicio
  • Edad del primer parto
  • Espesor de grasa dorsal
  • Alimentación
  • Alojamiento
  • Baja eficiencia reproductividad
  • Genética

Edad a primer servicio

Dos importantes factores deben de ser considerados para determinar cuando una hembra primeriza debe de ser cruzada por primera vez: los costos de alimentación por los días no productivos (selección hasta la primera gestación) y segundo el tiempo de vida productiva de la cerda.

Para el primer punto el punto de vista en los años setentas y ochentas ahorrar dinero estimulando la presentación de pubertad parecía lo mas importante Chapman et al., 1978, Schukken et al., 1994, sin tomar en cuenta que esto afectaría la productividad del segundo parto en adelante, observándose inicialmente con el incremento de los días de destete a primer servicio en el primer parto y la reducción del tamaño de camada al segundo parto. (Rozeboom DW, 1996).

La edad optima para el primer servicio es entre los 200 a 260 días de edad (Xue et al.,1996). Muchos factores hacen pensar a los porcicultores en no dar el primer servicio a las cerdas a temprana edad y esperar al tercer estro pospubertad (Whittemore, 1996) ya que se ha observado que existe una correlación positiva entre el número de estro al primer servicio y el tamaño de la camada (Mac Pherson et al, 1977), pero esto es significativo en cerdas de primer parto (Rozemboom et al., 1996). Le Cozler et al., 1998 menciona que la edad a primer servicio afecta la longevidad de la cerda y que la edad optima para este dependerá de la estrategia de manejo de la granja.

Edad a primer parto

Le Cozler et al., 1998, estudian el efecto de la edad a primer parto, donde mencionan que existe un efecto de la edad de primer parto sobre el número de lechones nacidos vivos, así como el número de parto cuando son desechadas (cuando las cerdas parieron antes de los 370 días de edad, pero disminuye cuando el parto ocurre a mayor edad).

En el caso de la longevidad de la cerda, mencionan que las cerdas que tienen el primer parto posterior a los 360 días, son desechadas a mayor edad. Concluyen que las cerdas con menor edad al primer parto muestran un eficiencia reproductiva menor, por lo que recomiendan una edad promedio a primer parto alrededor de los 356 días.

Suchukklen et al., 1994 hipotetiza que las cerdas primerizas con baja fertilidad son hembras de mayor edad al primer servicio y que estas tienen alta probabilidad de ser desechadas a temprana edad por falla reproductiva, por otro lado Sterning, 1996, demostró que presentan su pubertad tardía tiene intervalos de destete a estro más prolongados e inclusive algunas de ellas no presentan el estro comparadas con cerdas con pubertad temprana por lo que concluye que las cerdas serán desechas tempranamente y en alto porcentaje.

Espesor de la grasa dorsal

Los programas de selección en los últimos años han estado encaminados con gran éxito a la reducción del espesor de la grasa dorsal, esto aunado a una excelente eficiencia alimenticia y al crecimiento magro de los cerdos durante su crecimiento.

La consecuencia de esta estrategia de selección a dado como un incremento en la maduración del tamaño corporal (Whittemore, 1996), Consecuencias negativas se han observado en la eficiencia reproductiva en estos cambios genéticos en diferentes líneas genéticas (Kerr y Cameron, 1995) esto es cuando la selección se basa por tener bajo consumo de alimento o espesor muscular alto unida a la alta conversión alimenticia lo que da como resultado un tamaño de camada pobre, baja la producción lactea y una reducción en el tiempo de vida productiva de la cerda.

En Inglaterra Edwards, 1995 observo que en hatos comerciales donde se ha disminuido el espesor de grasa dorsal se ha incrementado el porcentaje de cerdas desechadas así como la mortalidad.

La relación entre la grasa corporal al primer servicio y la longevidad fue demostrada también por Gaughan et al., 1995 observando que el número de camada producidas por cerda era significativamente inferior cuando las cerdas mostraban poca grasa dorsal al momento de ser seleccionadas.

Por otra parte es importante tomar en cuenta que las cerdas pueden perder grasa dorsal durante la lactancia, debido al posible bajo consumo de alimento provocando con ello la movilización de reservar durante esta etapa, dando como consecuencia la disminución de la fertilización después del destete, lo cual a mostrado que es importante determinar el nivel grasa al iniciar la lactancia.

Estos trabajos sugieren que es necesario que la cerda primeriza obtenga reservar de grasa de la pubertad al primer servicio, sin embargo para obtenerlas una posibilidad sería el suministro de mayor cantidad de alimento, sin embargo no hay que olvidar que cerdas con alto potencial de deposición de tejido muscular dietas abundantes van a provocar mayor tamaño corporal y no altas reservas de grasa dando como otra consecuencia negativa la necesidad de modificar las jaulas para alojarlas.

Otra posibilidad se ha visto de retener el momento del primer servicio de la cerda primeriza para que exponga su potencial de deposición muscular, no siendo este punto visto como una prioridad, y además establecer un programa nutricional a partir de este momento.

Los programas de alimentación van encaminados a promover y conservar las reservas de grasa dorsal en cerdas jóvenes, tratando de restringir el crecimiento de tejido muscular esto es desde que la cerda presenta su pubertad y durante la gestación usando dietas con baja cantidad de proteínas, altos niveles de amino ácidos durante la gestación y suministración de energía metabolizable, complementado con dietas densas durante la lactancia (Dowd et al., 1997). Por lo cual se considera que la cerda primeriza deberá ser servida con más de doscientos días de edad, con más de 120 kg y tener ente 17 a 20 mm de espesor de grasa dorsal.

Alimentación

Al incrementarse el potencial de las cerdas, ha sido necesario modificar los sistemas de alimentación y los requerimientos de las cerda sobretodo en lo referente la energía y los aminoácidos. La estrategia de alimentación de la cerda debe de estar basada en lo siguiente:

1) maximizar el consumo de los nutrientes durante la lactancia

2) durante la lactancia la alimentación debe de estar encaminada a minimizar los cambios de las reservas corporales (Noblet et al.,1997).

Alojamiento

En la literatura se puede encontrar información encontradas referente las sistema de alojamiento para las cerdas como una posible causa de baja productividad y de desecho. Barrett et al., 1987 mencionan que las cerdas alojadas en confinamiento total tienen problemas para la presentación regular del estro, mientras que Hansen y Vestergaard, 1984 observaron una disminución en el peso individual al nacimiento y al destete mientras que otros autores han observado que la tasa de parición es inferior así como se incrementa la mortalidad embrionaria en cerdas alojadas en jaula.

Sin embargo Singh et al., 1988 menciona que al comparar cerdas alojadas individualmente contra cerdas alojadas en grupo, a las primeras mostraron mejores resultados. En 1997 Morris et al., menciona la posibilidad de tener a las cerdas gestantes en grupos controladas estas por un sistema computarizado logrando con ello un efecto benéfico sobre su sistema locomotor. En otro estudio posterior con este sistema.

Baja eficiencia reproductiva

Parámetros para medir la eficiencia reproductiva en las cerdas

  • Tamaño de camada > 11.5 lechones
  • Lechones paridos vivos > 10.5 lechones
  • Partos por hembra al año > 2.2 partos
  • Lechones destetados por hembra por año > 20 lechones
  • Porcentaje de fertilidad >85%
  • Días de lactancia < 28 días
  • Días no productivos < 35 días
  • Porcentaje anual de hembras desechas < 45%

Para lo cual se requiere maximizar el manejo dentro de una explotación, tomando en cuenta: la genética a seleccionar, minimizar los cambios de peso corporal, reducir el estrés de la cerda durante en primer mes postservicio, detección de estros, determinar la duración de la lactancia que se puede llevar en la explotación si afectar la eficiencia productiva, determinar cual es la perdida de peso durante la lactancia, así como el espesor de la grasa dorsal, y posibles efectos estacionales dependiendo de la zona donde se encuentre localizada la explotación.

En granjas donde se ha evaluado algunos de los parámetros anteriores relacionándolos con la longevidad de la cerda se ha observado que en granjas donde el promedio de partos de la explotación es inferior a 3:

  • Promedio de lechones destetados por hembra por año es inferior a 20,
  • El número de partos por año inferior a 2.2
  • Lechones paridos vivos por cerda por camada inferior a 10
  • Porcentaje de desechos superior al 70%

En comparación con granjas donde el promedio de partos es entre 5 a 7 partos:

  • Promedio de lechones destetados por hembra por año superior a 20
  • Número de partos por año superior a 2.3
  • Lechones paridos vivos por cerda por camada superior a 10
  • Porcentaje de desechos inferior a 33.3%

Genética

Algunas de las causas que pueden producir el desecho de las cerdas pueden ser heredas como los problemas de las patas, el espesor de la grasa dorsal, entre otros. Para lo cual López-Serrano et al., 2000, analizaron cerdas de la raza Large White y Landrace durante 17 años, encontraron el índice de herabilidad para la longevidad hasta el tercer parto fue de 0.10 en las dos líneas genéticas.

También encontraron que existe correlación entre el estado de las pernas y la longevidad, es decir que al tener mejores piernas se incrementa la longevidad, por lo cual sugieren que es posible implementar una programa de selección basándose en la condición de las piernas si se quiere mejorar la longevidad.

La longevidad en las cerdas es un problema latente a nivel mundial de causa multi-etiológica, que incrementa los costos de producción, por lo cual es necesario establecer un programa de manejo, para lograr incrementar o mantener la eficiencia reproductiva bajo las presiones y estándares actuales sin ello afectar la longevidad de la cerda.

Autor/res: María Elena Trujillo Ortega